"Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final, pase lo que pase. Uno raras veces vence, pero alguna vez vence”. Harper Lee, 1960

4.4.- URBANISMO
Regresar al programa electoral
 

Asturias es una región que ha sufrido un desarrollo urbanístico tardío que presenta desequilibrios que se reflejan en la contraposición de la dinámica de las ciudades, con el despoblamiento y crisis de las áreas rurales.

 

La expansión urbana vino de la mano de un ciclo económico que comenzó en los ‘90 caracterizado por un dinamismo económico que generó riqueza y empleo, con el consiguiente crecimiento demográfico y social,  acompañado del inmobiliario, para dar respuesta a la demanda de vivienda. Esto, junto a la presión que, a día de hoy, la promoción inmobiliaria ejerce sobre nuestra economía, se ha traducido en una gran cantidad de construcción de viviendas y obras públicas que ha generado una ocupación desmedida del suelo, agudizando, aún más, los desequilibrios existentes, rompiendo con el modelo de ciudad compacta y continua, a favor de un modelo sin ningún tipo de contención, ni racionalización urbanística, caracterizado por una dispersión y fragmentación que resulta insostenible.

 

La legislación urbanística, tanto estatal como autonómica, se ha caracterizado por ajustarse a los intereses inmobiliarios frente a cualquier otro objetivo: la urgencia por urbanizar que garantiza ventas y por tanto a las ganancias vinculadas a esta actividad. La iniciativa urbanística se ha dejado en manos de agentes privados con ánimo de lucro.

 

Este auge inmobiliario viene inducido por la inversión en vivienda como inversión de alta rentabilidad segura a corto plazo, lo que ha originado un sobredimensionamiento del parque residencial, con una cantidad importante de stock inmobiliario sin vender y viviendas vacías, mientras que la demanda correspondiente con la necesidad real de vivienda permanece sin resolverse, ya que el mercado está alejado de las posibilidades económicas de los realmente necesitados de vivienda.

 

Todo esto se traduce en un consumo de suelo natural, produciéndose un incremento del suelo construido en relación al destinado a otros usos. Además, también ha llevado a que los planeamientos primen la ocupación del suelo nuevo sobre la recuperación y reutilización de suelo degradados.

 

Los patrones urbanizadores tienden a crear zonas aisladas de baja densidad creando ciudades dispersas, difusas y desordenadas,  caracterizadas por la separación de funciones que favorecen el uso del vehículo privado, y generan un gran impacto ambiental, segregación social e ineficiencia económica derivada de los costes energéticos de construcción, de mantenimiento de las ingentes infraestructuras y la prestación de los servicios públicos que estas nuevas áreas requieren, lo que hace que aumente el consumo de suelo. Además muchos de estos equipamientos e infraestructuras se construyen sin atender a una adecuada planificación, estando la mayor parte de ellos sobredimensionados y desvinculados de las tramas urbanas

 

Estos nuevos focos en la periferia ocasionan el abandono de los centros de las ciudades que pierden actividad económica y social con su consiguiente declive, no realizándose inversiones ni proyectos de rehabilitación de dichas áreas.

 

Habría que atender a zonas periurbanas vinculadas a entornos urbanos sometidos a presión urbanística, cuyo aprovechamiento y regeneración permitiría el ahorro de todo tipo de recursos.

 

El actual sistema de desarrollo urbanístico presente en nuestras ciudades implica un aumento progresivo del consumo de recursos y de la generación de residuos y de emisiones, produciendo un deterioro continuo y empeorando la calidad de vida.

 

Mientras las áreas urbanas y periurbanas han experimentado procesos de crecimiento, el mundo rural ha sido marginado produciéndose un desequilibrio, aún mayor, tanto territorial, como demográfico y generando disfunciones en relación a las infraestructuras.  Los territorios rurales son el espacio en el que se enraíza la diversidad de las culturas y una gran parte del patrimonio natural, arquitectónico e histórico que configura la identidad regional.

 

La menor densidad demográfica de los territorios rurales pone de manifiesto la necesidad de la aplicación urgente de medidas y normas específicas, dirigidas principalmente a la población, para que se beneficie de una gama de servicios suficiente y eficiente.

 

FORO ASTURIAS propone:

 

  • Reformar la normativa urbanística autonómica y su aplicación para favorecer la convergencia real de las comarcas  y concejos rurales de Asturias, evitando la discriminación con las posibilidades de desarrollo y calidad de vida de los grandes núcleos urbanos.
  • Proteger los valores ambientales y naturales de las zonas rurales, sin penalizar a los asturianos que los han conservado a su costa.
  • Desarrollar programas para favorecer el acceso a las nuevas tecnologías en las zonas rurales y  potenciar las posibilidades que su territorio puede ofrecer.
  • Conseguir una política de gestión del territorio que considere el papel  multifuncional de la agroganadería (que produzca bienes públicos, no sólo alimentos).
  • Promover el desarrollo de proyectos de restauración y de gestión de zonas rurales degradadas o con riesgo de ello.
  • Mejora de los servicios de interés público, las infraestructuras de transporte y las de comunicaciones en la zona rural.
  • Posibilitar la implantación de actividades de pequeña y mediana industria en los pequeños municipios que retengan población activa en el medio rural, rompiendo la exclusiva dependencia de las actividades primarias.
  • Abrir la posibilidad de que los propietarios de explotaciones agropecuarias puedan agrupar parcelas dispersas hasta totalizar el mínimo de parcela exigido con el fin de autorizar la construcción de viviendas vinculadas a tales explotaciones.
  • Elaborar ordenanzas de edificación que armonicen las nuevas necesidades constructivas que demandan las actividades que se desarrollan en el medio rural con la conservación, rehabilitación, y recuperación del patrimonio arquitectónico tradicional, adoptando las medidas necesarias para evitar la introducción de tipologías foráneas y de materiales no adaptados a la trama urbana rural tradicional de nuestros pueblos.
  • Los proyectos e iniciativas directas de distribución comercial, puesta en mercado y aproximación al consumo de los diversos productos y servicios rurales.
  • Desarrollar y aplicar un Programa de Acción Regional, que favorezca la restauración de terrenos agrícolas y mineros abandonados como espacios naturales,  compatibles con el uso ganadero.
  • Control restrictivo de la edificación dispersa en el entorno de los núcleos rurales,  a la vez que se potencia la conservación, rehabilitación y reconstrucción de las edificaciones rurales dispersas existentes en estado ruinoso o de abandono por encima de la autorización de nuevas edificaciones.
  • Estimular la reducción significativa del consumo de suelo en las zonas urbanas. Pasar a un segundo plano la ocupación expansiva del suelo, y primar la reutilización y rehabilitación del patrimonio construido y del entorno urbano y periurbano degradado. Todo ello, además, con los menores daños económicos, sociales y ecológicos posibles.
  • Mejorar la accesibilidad a los equipamientos, definiendo una oferta adecuada de éstos y de los servicios públicos. Crear espacios de mayor magnitud y especialización, centralizados apoyados por planes de acceso de transportes públicos, que faciliten el servicio a su área de influencia.
  • Controlar la dispersión y la atomización del suelo que hace que se dispare los costes de infraestructura y su mantenimiento. La actual configuración urbana, basada en esparcir la ciudad por el territorio y posible sólo gracias al automóvil, resulta nefasta desde el punto de vista de la racionalidad. Hay que ordenar la expansión urbana, reciclando tejidos urbanos y vinculando la nueva urbanización a la ya existente.
  • Establecer criterios urbanísticos para configurar nuevas áreas a urbanizar con densidad suficiente, estableciendo unos mínimos de compacidad, zonas verdes y espacios públicos que establezcan una estructura bien jerarquizada, próxima y de fácil accesibilidad mediante transporte público y medios no motorizados.
  • Reducir los impactos ambientales del proceso urbanizador mediante urbanizaciones de bajo impacto, urbanismo bioclimático, con valores ambientales agrícolas y paisajísticos, patrones de reducción del consumo de agua, energía y materiales como condición para los nuevos desarrollos.
  • Integrar los  nuevos modelos territoriales con las estructuras existentes, el ecosistema y el paisaje, a través de corredores ecológicos y zonas verdes (con especies autóctonas que necesitan poco mantenimiento y gasto de agua)  que conecten espacios funcionales.
  • Rehabilitar con criterios eficaces y eficientes que conlleven el menor consumo de energía posible y produciendo la menor contaminación. Estos criterios se deben aplicar tanto a los edificios como a los espacios públicos de manera que la rehabilitación sea verdaderamente ecológica.
  • Rentabilizar el patrimonio inmobiliario existente mediante rentas (alquileres) y no plusvalías; es decir potenciar alquileres bonificando la fiscalidad.
  • Potenciar la vivienda social reutilizando el stock existente.
  • Unificar y mejorar las directrices estéticas en los planeamientos hacia una arquitectura contemporánea y de alta calidad. Ayudaría a este fin el potenciar concursos con equipos de diferentes edades que combinen la experiencia con la innovación y la vanguardia.
  • Promover una planificación territorial que resuelva los conflictos generados por la demanda de espacio rural para la construcción de viviendas.
  • Desarrollar un suelo industrial tecnológicamente avanzado. Parques tecnológicos vinculados a las energías alternativas y a los nuevos modelos de ahorro energético, tanto de materiales, como de tecnología, como de captación de energía. Supone la transformación de zonas dedicadas a la obtención de materias primas contaminantes (carbón) en áreas de vanguardia en investigación y desarrollo de nuevas fuentes de energías alternativas.
  • Ayudas a la investigación tecnológica en edificación. Intentar captar talentos y recuperar a los jóvenes asturianos que se encuentran en el extranjero.
  • Fomentar proyectos públicos de arquitectura bioclimática
  • Desarrollar proyectos de alumbrado público que incorporen sistemas de energía solar como medio de generación eléctrica.
  • Llevar a cabo proyectos urbanísticos que reduzcan la contaminación lumínica y acústica de los núcleos urbanos.
  • Proyectos de movilidad en los polígonos industriales que racionalice el acceso a los mismos por los usuarios.
Web Oficial del Candidato a la Presidencia de Gobierno del Principado de Asturias, Francisco Álvarez-Cascos | Foro Asturias